10.3.07

3ª ETAPA HOLANDA

No podemos tener mucha queja de lo pasado en los Países Bajos. O si?
En cuanto al albergue, tuvimos mucha suerte puesto que era un sitio bastante apañado. Buen ambiente, gente joven, bien bien. El caso es que las desgracias la llevábamos nosotros. Teníamos una habitación de 12 personas, pero resultó ser de 8. Bien, en principio bien, pero es que resulta que justamente las camas que nos otorgaron eran de matrimonio no hetero. Dos camas que las llamaban Queen Size (Debe ser que la reina de Holanda es muy gorda) y allí nos metieron en pares. Menos mal que éramos 4, no quiero pensar las terribles consecuencias de un número impar de viajeros. Los primeros compañeros que tuvimos eran un grupo de brasileños, bien no? Pues no, no sabemos cual fue la causa, pero tuvimos el honor de conocer a las dos brasileñas más feas de todo el país. Después de horas de estudio y reflexión, llegamos a la conclusión de que al ser los Carnavales de Brasil, seguramente las autoridades competentes les dieron 100 euros brasileños, un billete de avión y un bocadillo y largaron del país a todos los bodrios. Para mantener la imagen, muy loable. Pero coño! Si 9/10 brasileñas son como la ex de Ronaldo... porque nos tocan justo las 2/20 que al nacer le dieron el pésame a los padres. En fin, pero la cosa no termina aquí. Al día siguiente estábamos en la zona de lectura de clásicos griegos del bar del albergue cuando Kowalsky dio la voz de alarma: ¡Nuevas compañeras! ¡Californianas!
Haced memoria, ¿qué conocéis de California? Los Red Hot, Los vigilantes de la playa, las nueces y una multitud ingente de mujeres en microbikinis patinando por los Samiles del lugar. Verdad? Bien, eran dos. Una era una chica normal, pero digamos que tenía un problema de escala, es decir,todo lo tenía en su sitio, pero a escala 3:1 de lo normal. Calzaba un 45 de dedo gordo y parecía el gigante verde de los maíces. Mucho para 4 pobres pinguinos. La otra era como una mezcla entre la casa de la pradera con carga de colesterol y las mujeres mormonas: largas faldas, 4 pares de medias (esto es verídico), cara un poco de Peggy. Terrible.
Las otras dos camas eran habitadas por un ser que cuando llegábamos estaba siempre ya en cama y cuando nos íbamos ya no estaba. No opinamos, pero usaba calzoncillos, lo cual quita ya ilusiones a la primera de cambio. El 8º en discordia era un argentino que estaba dándose un homenaje él solo por toda Europa y que aparte de beberse un cubata nuestro, su mayor perla fue decir que las españolas les parecían las más feas de todas las mujeres que conoció. No sabemos si es que estudió hace 7 años o es que era un faltón. Pero parecía majo. En el resto del albergue había un gato del tamaño de una fotocopiadora, varios punkarras y algún que otro especie de clon de los presentadores de la MTV. Bueno, también había una panda enorme de catalanes, pero no los consideramos porque ni son españoles ni son extranjeros, así que no tenemos donde clasificarlos.
En cuanto a la ciudad, pocas cosas que decir aparte de las que todos sabéis. Por todo eso (y por joder un poco) no vamos a hablar de los coffee shops ni del barrio rojo, así jamás sabréis si fuimos o si consumimos en ambos lugares.
El resto es una ciudad normalita del todo, bonita, llana, europea. Tiene una especia de plaga en forma de bicicletas. Como aquí tenemos a las palomas, pues igual. Las hay llenas de mierda, las hay que les faltan cosas, y luego las hay por todos los sitios, molestando. La gente te hace clin clin con la porquería de timbre que teníamos todos de pequeños y que es super ridículo. Pero como no tenían frenos nunca, el pito era como una especie de aviso de muerte por atropello, pero en vez de ver un inmenso túnel con tu vida pasar, escuchas un timbre.
Hemos de mencionar que nos perdimos, no una, no dos; sino tres veces! Y no perdernos un par de calles, no! Mencionaremos la última y grandiosa pérdida donde eran las 5 de la mañana, no había nadie por la calle además de gente de color oscuro, alguna que otra bicicleta nocturna y poco más. Aprovechamos para agradecer a Soldado no haberse dado cuenta que Amsterdam está distribuida radialmente y que no son manzanas cuadradas!!!!!!!!! Pese a todo ello, damos fe de haber exprimido la noche al máximo en la ciudad.
En cuanto a la cultura... fuimos al Museo de Van Gogh, muy bonito si. Por fuera muy gris, unas escaleras de lo más modernas y unas taquillas muy limpitas y apañadas. Por dentro nos imaginamos que habría muchos cuadros.
La segunda visita era más que obligatoria: el museo Heineken, pero resulta que los holandeses sólo comprenden tajarse a birras hasta las 6 de la tarde, así que con nuestras costumbres españolas toreras acabamos en el Hard Rock Café disfrutando de una cerveza a precio de escupitajo de Elvis Presley.
Pero como no podríamos irnos de una ciudad tan interesante como Amsterdam sin entrar en algún museo y poder empaparnos de cultura decidimos acudir al único museo que nos atraía de la guía de la ciudad. Pues sí, muy interesante el museo del sexo. Quizás en otro blog daremos detalles del lugar, curioso por lo menos.
Es de mencionar que en todas las ciudades que visitamos abundaba la característica HAPPY HOUR, pero como no llevábamos un horario regular, llegábamos siempre en la SABLEADA HOUR, asi que no hay más que decir. Así somos, así se lo hemos contado. Una ciudad peculiar visitada por gente peculiar

No hay comentarios: